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El valor y el significado de los resultados de PISA para los mexicanos

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Las evaluaciones que realiza PISA son para identificar si un alumno es capaz de resolver problemas de la vida diaria con los conocimientos que adquiere en la escuela.

De 74 países evaluados por PISA en el 2009, México se colocó en el lugar 48 con un puntaje menor a la del promedio. Si se consideran sólo los 34 países que pertenecen a la OCDE, México se encuentra en el último lugar.

Esta posición que ocupa México refleja un sistema educativo que hace poco por formar y preparar a los alumnos para enfrentarse a la vida (tanto en escuelas públicas como privadas; finalmente ambas están sujetas a los programas de la SEP). Si no los forman para esto entonces ¿para qué se están preparando a los mexicanos? ¿cuál es el fin de la educación? ¿para qué estamos educando?

PISA ayuda a que los gobiernos puedan repensar sus políticas en educación y a diseñar nuevas. También con los resultados de PISA se determinan perfiles de sistemas educativos exitosos los cuales pueden ser un modelo para otros. Corea del Sur y Finlandia se encuentran en los primeros lugares ¿qué podemos analizar y tomar de sus modelos? ¿cómo nos pueden servir de referencia para nuevas políticas en el sistema educativo mexicano?

Tal vez se podría analizar a Corea del Sur por ser el número uno; sin embargo hay un problema con su sistema educativo y con el de otros países asiáticos: la presión que ejercen a los alumnos y el estrés que originan en ellos. El mismo Ministro de Educación de Corea reconoce que los coreanos no están felices con este sistema. El gobierno ha hecho varios intentos por humanizar el sistema educativo coreano, pero cada intento ha fallado porque los incentivos no han cambiado.

La historia de Finlandia es completamente diferente. Una historia que inicia cuando el gobierno identificó que la economía empezaba a cambiar y  por lo tanto las habilidades para participar en esa economía tenían que ser diferentes. De habilidades de la era industrial tenían que pasar a habilidades de la era del conocimiento;  pues estas habilidades serían la condición para que Finlandia tuviera un progreso económico sostenido.

México quiere participar en la Economía del Conocimiento en un mundo globalizado pero el sistema educativo aún no entiende que las habilidades que se necesitan desarrollar en los alumnos son diferentes, y que muchas de estas habilidades y conocimientos no se desarrollan  con el modelo tradicional de educación.

No creo ni espero que la propuestas y soluciones vengan del gobierno, porque ésta sería una actitud pasiva de los ciudadanos, una actitud que ha permanecido por muchos años y que no ha llevado a ningún buen resultado. Pero sí creo que padres y adultos jóvenes más informados y organizados pueden empezar a demandar y hacer algo por esos cambios.  Todos, en el largo plazo, nos vemos afectados por el sistema educativo.

En una visita a México, Sam Pitroda, el Ministro de Educación de India, comentó que para que los gobiernos y ciudadanos transformen a México es necesario “estar conscientes de que tienen una mentalidad del siglo XIX, con procesos del XX y con necesidades del siglo XXI”.    Una vez que se acepta esta realidad todo puede empezar a cambiar. “Muchas veces se pasa demasiado tiempo viendo hacia el pasado y no hacia el futuro”.

PISA no debe ser vista como sólo una evaluación para compararse con otros países y saber cómo está cada entidad federativa, como un número sin mayor trascendencia, al menos así lo hace ver el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Y tampoco se puede descalificar como lo hizo el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Rafael Ochoa Guzmána al decir que “resulta inútil y absurdo que México se compare con economías más poderosas en temas como el educativo“. Grecia, Polonia, España, Chile, Eslovenia, presentan mejores resultados que México y éstas no son consideradas “economías poderosas”.

PISA es una evaluación que refleja nuestra realidad y lo distante que aún estamos de lograr el desarrollo que queremos tener (o para otros de una forma más ingenua el que CREEMOS tener). Pero lo importante no es sólo ver esa imagen, sino que a partir de ésta podamos pensar y tomar acciones sobre los cambios inmediatos y necesarios que se tienen que hacer para poder avanzar en el siglo XXI.   Ese es el valor y el significado de los resultados de PISA para la sociedad.

 Si los medios de comunicación valoraran el rankeo de las escuelas, como lo hacen con los resultados de las ligas deportivas, eso sería un mensaje muy importante que se dé a la sociedad.”

Andreas Schleicher,
Consejero Especial en Políticas de Educación
para el Secretario General de la OCDE
y Director de la División de Indicadores y Análisis.

Una sociedad 3.0 con educación 1.0

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La sociedad actualmente demanda personas que sean creativas, innovadoras y emprendedoras; sin embargo el sistema actual de educación formal aún hace poco por formar ese perfil. Mientras los cambios van hacia una sociedad 3.0, la educación sigue en un paradigma 1.0

El siguiente video presenta  la diferencia que existe entre tres tipos de sociedades, propuestos por John Moravec: La 1.0, 2.0 y 3.0. La Sociedad 1.0 se relaciona con la Era Industrial y de la Información; la Sociedad 2.0 a la Era del Conocimiento y la Sociedad 3.0, la cual actualmente está emergiendo, a la Era de la Innovación y del Diseño.

Temas que menciona John Moravec…

La sociedad de la innovación se enfoca en los individuos, en la creatividad y en su habilidad para emprender. En esta sociedad 3.0 los “trabajadores del conocimiento” son altamente móviles, son lo que John Moravec llama Knowmads.

El término knowmad hace referencia a aquellos trabajadores nómadas del conocimiento y la innovación. Un knowmad es alguien innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar con prácticamente cualquier persona, en cualquier lugar y en cualquier momento.

 ¿Qué implica para la educación? Que las escuelas de la Sociedad 1.0 no pueden enseñar a niños 3.0. La escuela sigue en el paradigma 1.0 mientras el mundo va hacia el 3.0 Los niños de la Sociedad 3.0  recontextualizan y transforman ideas en acciones. Ellos aprenden a CÓMO pensar en vez de QUÉ pensar. El sistema formal de la educación está diseñado para crear grandes trabajadores de fábricas, por eso enseña QUÉ pensar.

Los knowmads se divierten y crean futuros innovadores, tienen grandes sueños y construyen sus propios futuros, están conectados e interconectados virtual e interpersonalmente. Los knowmads son intensos en lo que hacen, son responsables de sí mismos, de los otros y de la sociedad; son ciudadanos globales que se pueden movilizar.

La educación en una sociedad 3.0 debe apoyar estos atributos [Ejemplos de esta educación son KnowmadsNL  en Holanda y KaosPilots en Dinamarca].

Es necesario identificar los futuros y empezar a crearlos hoy.

En la sociedad  3.0 todos son co-educadores, co-aprendices y co-responsables de hacer esta transformación y hacerla en conjunto.

Ver: El Legado de la Educación: ¿para qué estamos educando?

El legado de la educación: ¿para qué estamos educando?

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Del libro Aprendizaje Invisble: Hacia una ecología de la educación, por Cristóbal Cobo y John Moravec

“La industrialización europea vino acompañada de una serie de transformaciones políticas, económicas y sociales que afectaron directamente a la educación.

Los regentes querían sustituir a los aristócratas del gobierno por ciudadanos a los que se les hubiese inculcado el orgullo por la patria y la disposición para trabajar por el “bien” del país.  Al mismo tiempo, el crecimiento económico demandaba un mayor número de operarios en las fábricas y de funcionarios del gobierno para administrar el sistema.

Para poder satisfacer estas necesidades, Federico II de Prusia puso en marcha en 1763 lo que se conoce como la reforma más radical dentro de la historia de la educación: la escolarización obligatoria. Todos los niños de entre cinco y trece años tenían que asistir a la escuela, construida siempre en terreno propiedad del Estado. Allí se ponían en práctica los principios de la producción industrial. Por ejemplo, los alumnos se sentaban mirando a la cabecera de la clase donde el profesor, símbolo de la autoridad absoluta, los bombardeaba con información y propaganda del gobierno, a fin de “cargar” de datos sus cabezas, como si se tratase de recipientes vacíos.

En otras palabras, en la etapa industrial el Estado se ocupaba de fabricar estudiantes leales al sistema y capacitados para trabajar en el futuro como operarios o funcionarios del gobierno. Este modelo de educación obligatoria ganaría popularidad en Europa y sería importado en todo el mundo occidental donde hoy día continúa siendo el modelo de educación por excelencia.

El problema surge cuando, en el siglo XXI, estos mismos Estados van dejando poco a poco atrás el modelo de sociedad industrial, evolucionando hacia una sociedad basada en la innovación y el conocimiento, que precisan una menor intervención gubernamental. Es decir, la sociedad del siglo XXI no necesita un sistema educativo cuyo objeto sea generar obreros o funcionarios del gobierno. A la luz de esta reflexión, cabe preguntarse cuál es el propósito último de la educación. ¿Educamos con el fin de fabricar obreros del siglo XVIII o, por el contrario, estamos educando a los líderes de la sociedad de la innovación y del conocimiento?”

The goal of education is to enrich the lives of students while producing articulate, expressive thinkers and lifelong learners, who are socially responsible, resilient, and active citizens of the world. Education is about teaching students, not subjects. It is about engaging students in their learning, and maximizing the potential of each and every child. Education is about looking beyond the child’s intellect, and seeing the whole child. Education is about providing students with opportunities to be challenged and still succeed.

– Fragmento de “Statement of Educational Philosophy” por David Truss

Un cambio de paradigma en la educación

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Sir Ken Robinson nos habla sobre la necesidad de cambiar el paradigma en la educación. La educación ha sido modelada de acuerdo con los intereses de la industrialización y a imagen de ésta. Se ha creado una gran estandarización, como en exámenes y  en planes de estudios. Bajo este modelo  se ha venido enseñando que sólo existe una respuesta correcta.

Robinson propone que se debe ir en la dirección opuesta, promover el pensamiento divergente y lateral en donde se generen múltiples respuestas.

Hoy, cuando muchos de los problemas que enfrentamos en la sociedad son nuevos y de mayor complejidad; la creatividad y el pensamiento divergente pueden representan un punto de partida para crear soluciones.